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El presidente Chávez durante el Encuentro de Partidos de
Izquierdas celebrado en Caracas, hizo un llamado a formar la V Internacional
Socialista como herramienta para luchar por la abolición del capitalismo. "La
Quinta internacional debe ponerse a la altura del clamor de los pueblos y
convertirse en un instrumento de unificación para salvar este planeta en medio
de la crisis mundial del capitalismo" señaló Chávez.
Los marxistas de la CMR saludamos este llamado y nos ponemos
en primera línea de batalla para hacerlo realidad. La necesidad de una
organización internacional unificada de los jóvenes y trabajadores para acabar
con la explotación capitalista y construir el socialismo es una idea que
siempre hemos defendido. Al igual que la decadencia y crisis del sistema
capitalista es global la respuesta de los oprimidos contra las distintas
manifestaciones de ésta: crisis económica, desempleo, pobreza, guerras, amenaza
de destrucción del planeta,...sólo puede ser internacional, anteponiendo los
intereses generales de la clase obrera y la revolución socialista mundial a
todo intento de separarnos en líneas nacionales, fomentar prejuicios
chovinistas, racistas, etc. El llamado de Chávez representa una nueva
oportunidad para construir la unidad de la clase obrera mundial y el resto de
las capas oprimidas de la sociedad, especialmente en esta época donde el
capitalismo esta atravesando una profunda crisis de sobreproducción.
La lucha contra el
reformismo, primera tarea de la V Internacional
Un principio de la dialéctica es que "nada surge de la
nada", por ello la Quinta Internacional que se propone debe basarse sobre la
experiencia de las cuatro internacionales anteriores, comprendiendo tanto los
aciertos de estas como analizando las causas de la ruptura de cada una de
ellas. En próximos materiales analizaremos la historia de las cuatro
internacionales pero debemos analizar, por ejemplo, como se fueron separando
los lideres de la II internacional con respecto a las condiciones materiales de
vida de los trabajadores y las masas, y el proceso de burocratización de estos
partidos cristalizando en el reformismo. Este no es otra cosa que el intento de
teorizar los intereses de la burocracia para no luchar contra el capitalismo,
por el contrario acomodarse al mismo planteando la posibilidad de que el
capitalismo pueda ser transformado de forma gradual y no mediante la
expropiación de los capitalistas y la destrucción del estado burgués para
construir un estado revolucionario como planteaban los fundadores del
socialismo científico internacional, Marx y Engels.
Hoy en los partidos de izquierda de todo el mundo siguen
existiendo sectores que -como los reformistas de hace 100 años- plantean que es
posible una evolución gradual de la economía hacia un sistema más justo si
necesidad de expropiar a la burguesía, que mediante tímidas reformas es posible
humanizar el actual sistema, o que es posible hacer coexistir y convivir
durante décadas elementos de capitalismo y socialismo en una llamada economía
mixta, lo que en la práctica significa dejar con vida el capitalismo y
permitirle sabotear y finalmente derrotar la revolución.
Frente a estos sectores, la inmensa mayoría de los jóvenes y
trabajadores que votan y militan en los partidos de izquierda aspiran a un
auténtico programa, ideas y métodos socialistas, revolucionarios, que sirvan
para resolver los problemas de la humanidad.
Entre estos millares de jóvenes y trabajadores el llamado
del Presidente Chávez ha despertado ilusión y esperanza. Por contra, en muchos
de esos dirigentes reformistas socialdemócratas -o que incluso diciéndose
socialistas y comunistas han aceptado el capitalismo como único sistema
posible- el llamado de Chávez a la V Internacional ha despertado reticencia e inquietud.
No es casualidad. Estos sectores reformistas temen que, al igual que ocurrió en
los últimos años de degeneración de la II Internacional y formación de la III,
el nacimiento de una nueva Internacional, en el contexto de la mayor crisis del
capitalismo desde los años 30 y vinculada además a una revolución en marcha
como la venezolana, pueda despertar enormes expectativas entre los militantes y
activistas de izquierda y animar la lucha por un programa y métodos
genuinamente socialistas.
Para que debe servir
una Internacional
Esta fue la experiencia de la III Internacional Comunista
nacida de la victoria de la Revolución Socialista de Octubre de 917 en Rusia,
Lenin afirmo que la mayor conquista de la Revolución Rusa había sido justamente
la III Internacional, que aquella revolución era solo un eslabón de la
Revolución Socialista Mundial, como de hecho lo es hoy la Revolución
Bolivariana. En aquel momento el punto de referencia era la URSS fruto de del
impacto en la vanguardia internacional, hoy la revolución que vive Venezuela se
ha convertido en un punto de referencia para millones y millones en todo el
mundo. Debemos conocer la historia de la III Internacional antes de la
degeneración burocrática estalinista, es decir de los cuatro primeros congresos
que fueron dirigidos por Lenin y Trotsky, para sacar lecciones acerca de cómo
construir la V internacional
Un ejemplo para lo que debe y como debiera funcionar una
internacional lo tenemos en aquellos acontecimientos después de que lo obreros
y los oprimidos tomaron el cielo por asalto. 21 ejércitos extranjeros atacaron
a la revolución rusa. Todos los recursos y artillería que sobraron de la
primera guerra mundial las lanzaron en bloque contra la revolución soviética.
Dijo León Trotsky en una oportunidad que 90% de la guerra se gana con las
ideas, programa, métodos y tradiciones, y el 10% restante a través de tácticas
militares. ¿Cómo explicar el triunfo de la Revolución Rusa ante semejantes
adversarios con semejantes recursos a su disposición? Fue la política
internacionalista proletaria lo que salvo a la revolución rusa más que las
armas. Los bolcheviques se dirigieron a la clase obrera de todos los países
para que defendieran la revolución rusa de todos estos ataques. Ligando el
proceso revolucionario ruso a las necesidades del conjunto de los trabajadores
mundialmente como un todo. Esto genero un movimiento de los trabajadores en
varios países que obligo a las burguesías a detener sus ataques, como fue el
caso del movimiento obrero británico, los soldados alemanes eran influenciados
por la propaganda bolcheviques, etc. Sin esto la revolución rusa hubiera sido
Por un programa y métodos marxistas para la V Internacional
Hoy, como cuando nació la III Internacional en lucha contra
la degeneración reformista de la II, existe un debate en el seno del propio
movimiento bolivariano y de todas las organizaciones de izquierda a nivel
internacional. Los revolucionarios tenemos que enfrentar el mismo debate que
tuvieron que abordar Lenin y Trotsky tanto contra los reformistas como contra
algunas tendencias sectarias y ultraizquierdistas. Es urgente oponer a los
métodos burocráticos y el programa reformista, dentro de las organizaciones de
masas de la clase obrera (sindicatos, partidos de izquierda), la defensa
irrenunciable de un genuino programa socialista que plantee la expropiación de
la banca, los monopolios capitalistas y la tierra para ponerlos bajo control
obrero y planificar democráticamente la economía y al mismo tiempo defienda la
necesidad de destruir el estado burgués construyendo la democracia obrera: un
estado revolucionario basado en Consejos de Trabajadores, Vecinos, etc
elegibles y revocables en todo momento y en el cual todos los cargos públicos
sean revocables y no cobren más que un trabajador cualificado.
En Venezuela, al mismo tiempo que impulsamos el desarrollo
de una organización revolucionaria internacional, debemos culminar cuanto antes
la revolución llevando el programa antes explicado a la práctica cuanto antes
para empezar a solucionar los problemas acuciantes de las masas. Y más con la
ola revolucionaria que atraviesa toda America Latina. Debemos hacer un llamado
a todos los trabajadores de Latinoamérica y el Caribe a seguir el camino de sus
hermanos de clase venezolanos, y que luchen por derribar a sus gobiernos
burgueses que los explotan y los oprimen, para así unificar estas
extraordinarias tierras en una Federación de Republicas Socialistas Latinoamericana
y del Caribe. Esto seria materializar aquello que Bolívar y nuestros
antecesores no pudieron culminar la unidad de todos los pueblos de
Latinoamérica y el Caribe.
Esta federación americana sólo puede lograrse transformando
los medios de producción y poniendo todas las herramientas de la sociedad en
manos del pueblo, es decir con el socialismo, y debe ser solamente el primer
paso hacia una Federación Socialista Mundial que unifique a todos obreros y
oprimidos del mundo sin importar el color, raza o lengua bajo una sola bandera
¡El Socialismo será Internacional o no será!
Los marxistas estaremos en la primera línea de batalla para
construir las fuerzas de la V Internacional, luchando en su seno por un
programa y métodos que sirvan para expropiar a la burguesía y hacer realidad el
socialismo en Venezuela y a escala mundial.
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