La lucha de clases se precipita en Grecia. Tras dos masivas huelgas en
menos de un mes --el 10 de febrero del sector público, con un seguimiento del
85% según los sindicatos convocantes, y la huelga general del 24 de febrero, en
la que los trabajadores del sector público unieron sus fuerzas a los del sector
privado paralizando por completo el país -- el gobierno socialdemócrata de
Giorgos Papandreu respondía, el 3 de marzo, con un nuevo y durísimo plan de
ajuste para "salvar el país".
El pasado 4 de octubre se producía en Grecia un contundente vuelco electoral. El giro a la izquierda en las urnas no deja lugar a dudas: más del 56% de los votos fueron a las candidaturas de la izquierda, mientras que la derecha se quedó en el 38%, con una diferencia de más de 1.100.000 votos. Tras algo más de cinco años de gobiernos de la derecha, marcados por los ataques a los trabajadores y una incesante conflictividad social -más de once huelgas generales, revueltas juveniles como la de diciembre de 2008 y multitud de conflictos sectoriales avalan esta afirmación-, el PASOK se hacía con el gobierno por mayoría absoluta tras conseguir una holgada victoria, con prácticamente el 44% de los votos, casi diez puntos por encima que la derecha de Nueva Democracia (ND), que obtuvo los peores resultados desde 1981.
El malestar social por las consecuencias de la peor crisis
económica y financiera desde 1930 sigue creciendo en Europa, con huelgas en
marcha y planeadas a lo largo del continente en trenes, aerolíneas y otros
sectores.
escrito por Beatriz García Sindicato de Estudiantes
martes, 15 de diciembre de 2009
Contra los Planes de Bolonia y la privatización de la educación pública
El 20 de octubre los estudiantes ocupaban la Academia de Bellas Artes
de Austria, única universidad austriaca en la que aún no se han
implantado los planes de Bolonia. Precisamente, el motivo de la
protesta era evitar su implantación. Lo que entonces no sabían los
estudiantes austriacos era que esa ocupación sería el pistoletazo de
salida a lo que a día de hoy se ha convertido en una oleada de
ocupaciones de 40 universidades europeas, fundamentalmente en Austria y
Alemania.
Más de 250.000 trabajadores del
sector público irlandés fueron a la huelga el 24 de este mes. Podrían haber
sido muchos más pero los sindicatos garantizaron unos servicios mínimos que
incluían la ayuda ante las inundaciones en el oeste, en el centro, en la región
de Shannon y en Cork City. Es una característica de cada huelga importante, no
sólo aquí, sino en todo el mundo, que los representantes bien alimentados de la
burguesía y particularmente la pequeña burguesía vigorosa y comilona, intenten
criticar y atacar al movimiento obrero.
En octubre ha estallado un
importante conflicto sindical en el Puerto de Piero donde los estibadores están
luchando contra los intentos de destruir todos sus derechos, ganados a través
de la dura lucha, contra la privatización del puerto que va a ser entregado a
COSCO, una empresa china. Después de dos semanas de huelga han suspendido su
acción a la espera de los resultados de la negociación. Ahora han iniciado de nuevo la huelga.
Decenas de
miles de personas: trabajadores de los sectores públicos y privados junto a sus
familias, trabajadores desempleados, pensionistas y estudiantes tomaron las
calles de ocho ciudades de la República de irlanda el viernes 6 de noviembre,
mientras otras diez manifestacionestuvieron lugar en la parte norte. 70.000 personas se dirigieron a
Merrior Square in Dublín, 20.000 en Cork, 10.000 en Waterford, 6.000 en Galway,
5.000 en Sigo, 5.000 en Limerick, 4.000 en Tullamore y 1.500 en Dundalk. Nada
mal para un viernes con una terrible previsión meteorológica.
La crisis del capitalismo está
sacudiendo cada rincón del mundo. Ahora Austria, considerado en el pasado como
el país de la paz social y el "diálogo", ha sido golpeado por una inmensa
protesta estudiantil que está atrayendo un apoyo cada vez más amplio entre los
trabajadores, que también están mostrando signos de radicalización.
El año 2009 es un año de muchos
aniversarios, incluido el asesinato de Luxemburgo y Liebknecht, la fundación de
la Internacional Comunista y la Comuna Asturiana. Ninguno de estos aniversarios
ha encontrado eco en la prensa capitalista. Pero hay un aniversario que no
olvidarán: el 9 de noviembre de 1989, cuando se abrió la frontera que separaba
Alemania Occidental de Alemania Oriental.
Italia está atravesando por una profunda crisis económica y política,
con una gran destrucción de empleo y de servicios públicos. La
corrupción política y empresarial, especialmente destacada en el sector
inmobiliario, degrada las infraestructuras y transforma en tragedias
los accidentes naturales como el terremoto en Abruzzo o las lluvias de
Sicilia. En medio de todo eso, la clase trabajadora italiana no se
rinde.
Hace 20 años mazos y martillos retumbaban en el centro de Berlín, destruyendo el Muro. Cada mazazo estimulaba en miles de alemanes orientales el odio hacia un régimen podrido y corrupto, el régimen estalinista, y sobre todo la ilusión en una vida mejor, con un mayor nivel de vida, con mayores comodidades y mayor libertad. Al mismo tiempo, cada martillazo impactaba sobre la conciencia de millones de trabajadores y jóvenes de todo el mundo, agriando sus esperanzas de acabar con el capitalismo e imperialismo explotador y por encontrar una alternativa socialista.
El capitalismo,
internacionalmente, parece salir de su peor crisis desde los años treinta.
Existe un alivio palpable en las filas de la clase dominante pensando que han
evitado el cataclismo financiero. Sin embargo, a pesar de todo lo que se habla
sobre brotes verdes, existe una pesadumbre universal ante la situación actual.
La crisis
ha golpeado muy duramente a los llamados "Tigres Bálticos". Las altas
cifras de crecimiento de los últimos diez años superaron con creces la media de
la Unión Europea.
El domingo 27 de septiembre se celebraron elecciones en Portugal. El
Partido Socialista (PSP) ha vencido en los comicios, pero pierde la
mayoría absoluta obtenida en 2005 y sufre una pérdida espectacular
cercana al medio millón de votos. Un castigo muy fuerte de los
trabajadores, los parados y la juventud portuguesa contra la política
derechista del gobierno socialista. En cuanto a la principal formación
de la derecha, el PSD, apenas se beneficia del desgaste del gobierno,
mientras el Bloco de Esquerda (BE) dobla su representación
parlamentaria y el Partido Comunista (PCP) mantiene sólidamente su base
de apoyo.
escrito por Comité de Redacción de Marxistiki Foni
jueves, 08 de octubre de 2009
Las recientes elecciones en
Grecia se han caracterizado por un masivo giro a la izquierda de la sociedad
griega, el 56 por ciento del electorado ha votado a la izquierda. Sólo el PASOK
(Partido Socialista griego) ha recibido casi el 44 por ciento. Estos votos
representan un rechazo a las medidas de austeridad aplicadas por el gobierno
conservador de Nueva Democracia (ND). El problema es que los dirigentes del
PASOK están prometiendo más de lo mismo. Para los trabajadores estos resultados
son una victoria pero no han votado para tener más recortes. Esta situación
abre la perspectiva de una renovada lucha de clases en el período que se
avecina.
El pasado 27 de septiembre Angela Merkel, candidata de la
CDU-CSU, salía victoriosa de las urnas y revalidaba su puesto al frente de la
cancillería alemana con más holgura que en las elecciones pasadas. Los
resultados electorales le permitían además romper con sus hasta ahora socios
socialdemócratas del SPD, cuyos resultados han sido catastróficos, con los que
ha gobernado el país los últimos cuatro años y formar un gobierno netamente de
derechas en coalición con los liberales del FDP. Los titulares de todos los
medios han sido unánimes: en tiempos de crisis los alemanes se aferran a la
derecha, pero ¿qué hay de cierto en esto?
Las elecciones del domingo
revelan un enorme giro dentro del electorado alemán. Tiene una importancia
particular el gran declive del voto al SPD, reflejado en el aumento del apoyo
al Die Linke, que se presentaba a su izquierda. La victoria de los partidos de
derechas significa que los capitalistas alemanes se preparan para una ofensiva
contra la clase obrera más grande y poderosa de Europa. Se avecinan tiempos
interesantes.
El 27 de septiembre los
electorales alemanes votarán en las elecciones generales. Las recientes
elecciones regionales indican un crecimiento significativo del Partido de la
Izquierda (Die Linke). Esto también se refleja en el inicio de un giro a la
izquierda dentro de las filas sindicales. La crisis del capitalismo está
dejando su sello sobre la sociedad alemana
El pasado 7 de junio se celebraron las elecciones europeas y como se
preveía, la característica fundamental ha sido la abstención, que ha
alcanzado casi un 60%. En algunos países como Gran Bretaña, Holanda,
Portugal, o la mayoría de los países de Europa del Este, la
participación no llegó al 40%. Estas elecciones se han celebrado en
medio de una de las peores crisis económicas desde los años treinta, el
primer trimestre de 2009 el PIB de la UE cayó un 4,4% y sin perspectiva
de mejoría a corto plazo. Esta situación se traduce en más de 20
millones de parados y un aumento generalizado de la pobreza y la
desigualdad social.