Que el fútbol mueve masas no es un secreto, pero también es una realidad que se trata de un gran negocio capitalista, un negocio que equivaldría a la 17ª economía mundial y que cada año mueve más de 500.000 millones de dólares. En 2007, Thabo Mbeki, anterior presidente sudafricano, describió el mundial como "una oportunidad para que África dé la talla y revierta de una manera decidida la marea de siglos de pobreza y enfrentamientos", pero lejos de representar eso, ha dejado al descubierto el gran negocio que representan este tipo de acontecimientos deportivos para las grandes multinacionales (Coca Cola, Adidas, Sony o Hyundai entre otras) y para los organismos que organizan estos eventos, ya sea el COI, la FIFA o la UEFA.
Durante
el pasado mes de diciembre, Estados Unidos llevó a cabo mortales ataques
militares en Yemen: bombardeos aéreos en el norte y ataques con misiles crucero
en el sur. Murieron gran cantidad de civiles y el incidente del 25 de diciembre
en un avión de Northwest Airlines fue utilizado para justificar estas acciones
anteriores de Estados Unidos. ¿Por qué después de las derrotas del imperialismo
en Iraq y Afganistán vuelven sus ojos a un pequeño país como Yemen? La
respuesta del premio Nobel de la paz, Obama, es que hay que luchar contra el
terrorismo allá donde se encuentre. Pero tampoco tenemos que olvidar que cada
vez que un régimen musulmán apoyado por EEUU tiene problemas, aparece alguna
célula de Al Qaeda por allí. Es lo que sucede con Yemen ahora.
Tres jóvenes marroquíes, Yassin el Bazi, Zatev Mohammed y
Mohammed Said Oorjagl, fueron detenidos el lunes 11 de enero de 2010 en la
aldea de Jebha, provincia de Chefchaouen, en el norte de Marruecos. Estaban
entre los activistas que protestaron contra la falta de agua y electricidad en
su pueblo desde finales del año pasado.
La huelga de hambre de Aminatu
Haidar, dirigente del Frente Polisario saharaui, en el aeropuerto de Lanzarote
tras su expulsión de Marruecos, y su posterior regresó a El Aiún donde
permanece encerrada en su casa bajo vigilancia de las autoridades marroquíes,
ha vuelto a poner en primera página la situación del Sáhara Occidental. El
problema saharaui es otro de los legados del imperialismo en África, un
territorio desértico, olvidado durante años y que adquirió una importancia
extraordinaria al descubrirse en su territorio ricos recursos naturales.
Existen zonas del mundo donde el abordaje de barcos es una actividad
endémica, sin embargo la piratería en esta parte del Índico, la costa
somalí, tiene unas connotaciones que la convierten en centro de
atención. En primer lugar, porque por esa ruta transita el 20% del
comercio petrolífero mundial, en segundo lugar porque los ataques
piratas afectan directamente a las navieras de las grandes potencias
capitalistas, y en tercer lugar porque estas mismas potencias (y
especialmente Estados Unidos y China) afilan sus garras para apoderarse
de las potenciales riquezas de Somalia (petróleo, gas, minerales, y
parte de uno de los mayores acuíferos de agua dulce del mundo).
Las masas trabajadoras y los
pobres de Sudáfrica derribaron el viejo odiado régimen del apartheid como una
manera de mejorar sus condiciones de vida y laborales. En cambio lo que tenemos
es un partido en el poder, el ANC, que fue creado por las masas trabajadoras
que actualmente está aplicando una política que favorece a los intereses de los
ricos. Esta contradicción se debe resolver y la única manera es que la clase
obrera se haga cargo del control del partido que ellos han creado.
El sábado 13 de junio el Ministerio de Interior marroquí anunció los
resultados de las elecciones municipales que, según lo previsto, dieron
una aplastante victoria a Alí el Himma, del Partido por la Autenticidad
y la Modernidad (PAM), de reciente formación, seguido por el Partido de
la Independencia (PIU ou Istiqlal), mientras que la Unión de Fuerzas
Socialistas (USFP) quedó relegado al quinto lugar, delante del partido
fundamentalista Justice et Développement (PJD), los otros partidos
reformistas no han conseguido unos resultados significativos.
Los trabajadores de las empresas francesas-marroquíes Soprofel y Rosalor se enfrentan a una brutal represión después de iniciar una huelga a principios de este mes. Hacemos un llamamiento a todos nuestros lectores para que envíen mensajes de solidaridad y lleveneste tema al movimiento obrero.
Ya han terminado las que muchos consideran han sido una de las elecciones históricas de la Sudáfrica post-apartheid. Durante la última década ha quedado claro que la política sudafricana está aún muy definida por una lucha por cuestiones de raza y de clase. Estas elecciones demostraron más que nunca este hecho.
El domingo la profundidad de la
crisis y el nivel de descontento social en Madagascar afectaron directamente a
grupos de soldados de los Servicios Técnicos y Administrativos y de los Cuerpos
de Personal Militar, que se negaron a cumplir las órdenes de atacar a los
manifestantes en las calles. Los soldados se negaron a disparar y reprimir las
manifestaciones contra el gobierno. Después de esto, declararon que ya no
obedecerían más las órdenes del gobierno.
Publicamos a continuación el impresionante vídeo de las movilizaciones estudiantiles en Marruecos en protesta por la agresión imperialista israelí contra Gaza. También es una muestra del cambio de conciencia que se está produciendo tanto en Marruecos como en el conjunto del mundo árabe.
En las primeras horas del ataque
israelí contra el pueblo palestino de Gaza, todas las escuelas, institutos y
universidades de Marruecos presenciaron extraordinarias movilizaciones de
masas. En casi todas las ciudades y pueblos hubo protestas contra la agresión y
en solidaridad con el pueblo palestino.
Desde el sábado 7 de junio la ciudad de Sidi Ifni está bajo estado de sitio y ocupada por fuerzas represivas, policía, ejército, etc., su población mayoritariamente pobre vive en un estado de terror debido a los ataques policiales a las casas, saqueos y detenciones. Los jóvenes que han huido se han refugiado en las montañas que rodean la ciudad y son buscados por la policía con la ayuda de perros. Todo esto ocurre mientras los medios de comunicación "libres" de la burguesía mantienen un velo de silencio.
Desde principios de año, la zona minera de Gafsa (Túnez) se encuentra en un estado de efervescencia social. En esta zona de explotaciones de fosfato la Compagnie des Phosphates de Gafsa mantiene un dominio absoluto. Cuenta con el apoyo del régimen despótico y corrupto de Ben Alí. Además de la contaminación provocada por las actividades de extracción y tratamiento, hay que sumar la pobreza y el desempleo masivo, toda esta situación es la que ha provocado este enorme movimiento de protesta.
Los recientes acontecimientos en Sudáfrica confirman esta conclusión. La inmensa presión que sufre una gran parte de la población es la consecuencia de la reciente barbarie. La tragedia es que muchos de los que han caído víctimas de esta violencia proceden de Zimbawe. Se cree que unos 3.000 zimbabuenses cruzan diariamente a Sudáfrica en busca de trabajo. Son los más pobres que abandonan su país para escapar la terrible pobreza, que es el resultado de la política económica del régimen de Mugabe.